Historia del tocado
De coronas de faraones a fascinators: La fascinante historia del tocado
Notas Creativas
Antigüedad: Donde todo empezó
Todo comienza en el Antiguo Egipto, donde los tocados se utilizaban para distinguir clases sociales, por motivos religiosos y como muestra de poder. Desde la famosa corona de Nemes de los faraones hasta los sencillos gorros del pueblo, cubrir la cabeza era un acto cargado de significado
En Grecia y Roma, el tocado adquirió un sentido más estético. Diademas, velos, cintas de oro y seda decoraban los elaborados peinados de la época. En Roma, el tocado era un elemento esencial que reflejaba la situación social y el gusto personal de quien lo llevaba.
Edad Media: Pudor y oficio
Durante la Edad Media, cubrir la cabeza femenina se convirtió en una cuestión moral y de pudor, muy ligada a las pretensiones religiosas de la época. Pero, a la vez, nació toda una industria del tocado: cofias, bonetes, capirotes, tiras de cabeza, guirnaldas… Los modelos variaban enormemente según la clase social, desde piezas sencillas para plebeyas hasta tocados extravagantes para la nobleza.
Renacimiento y Barroco: Arte sobre la cabeza
En el Renacimiento, los tocados se convirtieron en auténticas obras de arte adornadas con joyas, plumas y encajes . Apareció la cofia francesa, hecha de lino y sujeta con horquillas.
Con el Barroco llegó la locura: pelucas altísimas, estructuras de pelo enrollado con encajes, plumas de avestruz y joyas. La reina María Antonieta popularizó el uso de plumas de avestruz como decoración capilar en la corte francesa, marcando una tendencia que se extendió por toda Europa.
Siglos XVIII y XIX: Del exceso a la revolución
En el siglo XVIII, las mujeres llevaban los famosos «poufs»: peinados voluminosos decorados con todo tipo de accesorios, ¡incluso maquetas de barcos en miniatura! . Tras la Revolución Francesa, la moda se simplificó: bonetes, sombreros con flores y cintas tomaron el protagonismo .
Siglo XX: Una década, un estilo
Cada década del siglo XX trajo su propia revolución:
Años 20: Lentejuelas, plumas y las icónicas bandas de flapper del Charleston.
Años 40-50: La época dorada del sombrero elegante, con Hollywood como escaparate.
- Años 60: Jackie Kennedy y Audrey Hepburn convierten las diademas y los sombreros pillbox en iconos de estilo.
Años 70: La revolución hippie trae flores en el pelo y sombreros de ala ancha.
Hoy: El tocado vuelve con fuerza
En la actualidad, el tocado es protagonista en bodas, carreras de caballos y eventos de alta sociedad. Diseñadores crean piezas únicas que van desde pequeños fascinators hasta sombreros espectaculares. La boda real del Príncipe William y Kate Middleton en 2011 fue un escaparate mundial del tocado contemporáneo, y el fascinator de la Princesa Beatrice se subastó por casi 100.000 euros.
Hoy los tocados son más que moda: son una declaración de personalidad y creatividad. Y eso, en Dos Cerezas Creativas, lo entendemos muy bien